Un enfoque productivo basado en la sustentabilidad
Agroganadera del NOA continúa fortaleciendo su modelo agrícola a través de prácticas responsables que buscan preservar los recursos naturales y mejorar la eficiencia productiva.
La incorporación de nuevos cultivos como el cártamo y el girasol forma parte de esta estrategia, ampliando el portfolio productivo y aportando valor al sistema agrícola mediante esquemas de rotación y diversificación.
Diversificación de cultivos para un sistema más eficiente
La diversificación es uno de los pilares de la agricultura responsable. La incorporación de nuevas especies permite mejorar la planificación productiva, acceder a distintos mercados y distribuir los riesgos a lo largo del año.
Actualmente, el sistema productivo incluye cultivos como soja, maíz, algodón, maní, sorgo y legumbres, junto con cultivos de servicio que fortalecen el funcionamiento del sistema agrícola.
Además, esta estrategia permite aprovechar distintas ventanas productivas y optimizar el uso de la tierra en cada campaña.
Rotación de cultivos y cuidado del suelo
La rotación de cultivos es una práctica clave para la sostenibilidad agrícola, ya que contribuye a mantener la fertilidad del suelo y reducir la necesidad de insumos químicos.
Este enfoque permite prevenir la erosión, interrumpir ciclos de plagas y enfermedades, y mejorar la estructura del suelo, generando sistemas productivos más equilibrados y resilientes.
A su vez, la incorporación de cultivos como el cártamo aporta adaptabilidad a condiciones de estrés hídrico, fortaleciendo la estabilidad del sistema productivo.
Cultivos de servicio y regeneración del sistema agrícola
Los cultivos de servicio cumplen un rol fundamental en la protección y regeneración del suelo.
Su implementación permite mantener cobertura vegetal durante todo el año, mejorar la estructura del suelo y favorecer la biodiversidad, además de contribuir a la fijación de nitrógeno y reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos.
Estas prácticas son clave para avanzar hacia una agricultura más regenerativa y adaptada a los desafíos del cambio climático.
Crecimiento productivo con impacto positivo
El desarrollo de la agricultura responsable también se refleja en el crecimiento de la superficie productiva, acompañado por una planificación estratégica y la incorporación de nuevos establecimientos.
En la campaña 2024/2025, Agroganadera del NOA proyectó una siembra de 39.000 hectáreas, lo que representa un crecimiento significativo respecto al período anterior.
Este crecimiento se realiza bajo un enfoque que prioriza la eficiencia, la sustentabilidad y la optimización de los recursos disponibles.
Certificaciones y estándares de calidad
La adopción de certificaciones agrícolas es otro pilar fundamental del modelo productivo.
Agroganadera del NOA participa en iniciativas como Algodón Responsable Argentino (ARA) y certificaciones internacionales como RTRS, que garantizan prácticas productivas responsables, trazabilidad y cumplimiento de estándares ambientales y sociales.
Estas certificaciones aseguran la calidad de los productos, y también fortalecen el posicionamiento en mercados internacionales.
Una agricultura preparada para los desafíos del futuro
La agricultura responsable en Agroganadera del NOA refleja una visión de largo plazo, orientada a producir más y mejor, cuidando los recursos naturales y generando valor sostenible.
A través de la combinación de diversificación, innovación y prácticas regenerativas, la compañía continúa avanzando hacia un modelo agrícola más eficiente, resiliente y alineado con los desafíos del futuro.